Hola, soy Magaly Moro y leo todos los días tu caso del corazón para darte un consejo. Siempre protejo la identidad de las personas que me escriben porque esta historia podría ser la de cualquiera.

El amor nos impulsa a ser mejores personas, pero también nos puede cegar y poner contra la espada y la pared. En este espacio recibirás un consejo, el consejo de una amiga anónima. Ojo, esto no es una terapia. En muchos casos sí es importante recurrir a una, ya sea solo o en pareja.

Hoy te cuento la historia de Javier de 32 años, que nos escribe desde Santiago de Surco.

Doctora Magaly Moro, le escribo porque ya no puedo guardar más este dolor que siento. Llevo un año de novio con Elena, la mujer que considero el amor de mi vida, pero hay una sombra que no nos deja en paz. Ella guarda en su mesa de noche cartas y fotografías de su expareja, quien falleció hace tres años en un trágico accidente.

Entiendo perfectamente su duelo y el respeto hacia su memoria, pero el problema es que me compara constantemente con él. Cuando cocino, cuando elijo una película o incluso al vestirme, siempre sale a relucir cómo lo hacía su difunto novio. Me siento compitiendo contra la imagen de un hombre perfecto que jamás podré superar, viviendo a la sombra de un fantasma.

La semana pasada intenté hablarle, explicándole que me lastimaba sentirme un premio de consolación en su vida. Le pedí que elimine las cartas y las fotos que guarda de su ex porque me incomodaban. Su reacción fue ponerse a la defensiva y decirme que yo era un insensible por no respetar su tristeza. Desde esa noche duermo en el sofá, masticando esta soledad e impotencia que me carcome por dentro poco a poco.

Quiero construir un futuro real a su lado, pero siento que su corazón sigue encadenado por completo al pasado. No sé si debo tener más paciencia y esperar a que supere su pérdida, o aceptar que nunca ocuparé su lugar. Doctora, no quiero perderla, pero tampoco me parece justo amar a alguien que solo tiene ojos para un recuerdo.

CONSEJO

Querido Javier, no eres insensible por querer un lugar propio en el corazón de tu pareja. El duelo de Elena es comprensible, pero no justifica que te compare con su exnovio. Ella necesita sanar esa herida con ayuda profesional, ya que tú no puedes ser el remedio de su pasado. Habla con ella con firmeza y amor; si no está lista para soltar el ayer, tú mereces a alguien que te ame. Suerte.