Hola, soy Magaly Moro y leo todos los días tu caso del corazón para darte un consejo. Siempre protejo la identidad de las personas que me escriben porque esta historia podría ser la de cualquiera.

El amor nos impulsa a ser mejores personas, pero también nos puede cegar y poner contra la espada y la pared. En este espacio recibirás un consejo, el consejo de una amiga anónima. Ojo, esto no es una terapia. En muchos casos sí es importante recurrir a una, ya sea solo o en pareja.

Hoy te cuento la historia de Julieta, de 24 años, que nos escribe desde Los Olivos.

Doctora Magaly, le cuento que hace un año mi vida se partió en dos cuando mi amado Adrián cruzó la frontera buscando un mejor futuro para ambos. Nuestra relación era sólida y llena de promesas, con el firme pacto de que yo lo alcanzaría el próximo año en Argentina para trabajar juntos. Los primeros seis meses la distancia no fue un impedimento, pues nuestras llamadas diarias y mensajes constantes alimentaban la esperanza de ese reencuentro.

Sin embargo, desde hace tres meses el silencio se ha instalado en nuestra relación. Él ha dejado de llamarme con la frecuencia de antes y sus mensajes son ahora breves y carentes de afecto. Siempre me repite la misma excusa, de que el trabajo lo tiene absorbido, pero mi instinto de mujer me dice que hay algo más detrás de su falta de interés.

Siento que los hermosos planes que construimos con tanto esfuerzo se están desmoronando como un castillo de naipes frente a mis ojos. La incertidumbre me quita el sueño y me consume el alma pensar que, mientras yo cuento los días para estar a su lado, él ya encontró a alguien más allá. Me duele profundamente imaginar que he sido reemplazada en su vida y que mis sacrificios por esperarlo no han significado absolutamente nada para él.

Doctora, ¿qué puedo hacer para rescatar lo que queda de nuestro amor o cómo afrontar esta traición que presiento en mi pecho? No sé cómo pedirle que me diga la verdad sin parecer desesperada, pero su falta de cariño me está matando lentamente cada día. Necesito claridad para saber si sigo luchando por este futuro en el extranjero o si es momento de aceptar que mi historia de amor terminó hace mucho tiempo.

CONSEJO

Querida Julieta, la distancia es una prueba de fuego que requiere transparencia absoluta para no causar heridas profundas. Es momento de que confrontes tus dudas con él y le pidas la honestidad que te mereces tras un año de espera. Si sus prioridades han cambiado, es mejor saberlo ahora para que no sigas postergando tu propia felicidad por un sueño que él ya no comparte. ¡Fuerza!