Hola, soy Magaly Moro y leo todos los días tu caso del corazón para darte un consejo. Siempre protejo la identidad de las personas que me escriben porque esta historia podría ser la de cualquiera.
El amor nos impulsa a ser mejores personas, pero también nos puede cegar y poner contra la espada y la pared. En este espacio recibirás un consejo, el consejo de una amiga anónima. Ojo, esto no es una terapia. En muchos casos sí es importante recurrir a una, ya sea solo o en pareja.
Hoy te cuento la historia de Carla, de 36 años, que nos escribe desde Chorrillos.
Doctora Magaly Moro, me siento muy confundida y no sé si estoy viendo la realidad tal como es o si me estoy aferrando a una ilusión. Hay un hombre que me gusta desde hace muchos años. Nos conocemos bastante bien y siempre ha existido una conexión especial entre nosotros. El problema es que su comportamiento me desconcierta.
Cada cierto tiempo reaparece en mi vida con mucho interés. Me llama, me escribe, me invita a salir y me hace sentir importante. Sin embargo, después de nuestros encuentros ocurre siempre lo mismo. A veces sucede luego de haber tenido intimidad o simplemente después de compartir momentos agradables como una pareja, comienza a distanciarse. Sus mensajes se vuelven escasos, tarda en responder o desaparece durante días sin dar explicaciones.
Mis amigas me dicen que me utiliza, que solo me busca cuando le conviene y quiere tener una noche de pasión Yo no quiero creerlo porque cuando está conmigo parece sincero y demuestra afecto. No quiero seguir ilusionándome si nunca tendrá una intención seria conmigo, pero tampoco quisiera alejarme sin estar segura de lo que realmente siente. ¿Cree que una persona que desaparece de esa manera puede estar interesada de verdad? ¿Cómo puedo saber si debo seguir esperando o si es momento de cerrar esta historia y pensar más en mí?
CONSEJO
Estimada Carla, estás en un momento de mucha carga emocional, por eso todo se siente confuso. Antes de tomar decisiones definitivas, date un espacio para calmarte. Si él aparece y desaparece, observa ese patrón con objetividad. No tomes decisiones desde la ansiedad o el miedo a perderlo. Piensa en lo que realmente te da estabilidad y tranquilidad.




