Hola, soy Magaly Moro y leo todos los días tu caso del corazón para darte un consejo. Siempre protejo la identidad de las personas que me escriben porque esta historia podría ser la de cualquiera.

El amor nos impulsa a ser mejores personas, pero también nos puede cegar y poner contra la espada y la pared. En este espacio recibirás un consejo, el consejo de una amiga anónima. Ojo, esto no es una terapia. En muchos casos sí es importante recurrir a una, ya sea solo o en pareja.

Hoy te cuento la historia de Patricia, de 38 años, que nos escribe desde San Miguel.

Doctora Magaly Moro, quiero mucho a mi esposo Rubén, sé que no es una mala persona, pero últimamente me siento agotada dentro de la relación. Tengo la sensación de que absolutamente todo depende de mí. Desde elegir qué vamos a comer, organizar las compras, decidir cuándo visitar a la familia o planear unas vacaciones, siempre termino siendo yo quien piensa, propone y resuelve todo.

Antes no le daba importancia porque creía que simplemente él era más relajado. Incluso me parecía cómodo que aceptara mis ideas sin discutir. Pero con los años eso dejó de sentirse como tranquilidad y empezó a convertirse en una carga. Hay días en los que quisiera que Rubén tomara la iniciativa, que me sorprendiera con un plan o que simplemente resolviera algo sin esperar mis indicaciones.

Lo peor es que cuando le pregunto qué quiere hacer, siempre responde con: “Como tú prefieras” o “me da igual”. Sé que no lo hace con mala intención, pero esa actitud me hace sentir sola dentro de la relación. A veces quisiera sentir que tengo un compañero y no que debo dirigir constantemente la dinámica de nuestra vida.

Hace poco exploté por algo mínimo. Le pregunté dónde quería cenar y volvió a decirme que decidiera yo. Terminé llorando de frustración porque entendí que no era por el restaurante, era por todo lo acumulado durante años. Él se sorprendió muchísimo y dijo que jamás imaginó que eso me afectara tanto. ¿Cómo puedo manejar esta situación?

CONSEJO

Estimada Patricia, el cansancio que sientes es más común de lo que imaginas. Cuando una sola persona sostiene las decisiones aparece una carga mental que agota. A veces la costumbre hace que ciertas dinámicas se normalicen sin intención de dañar. Una relación sana también implica compartir responsabilidades cotidianas.

TAGS RELACIONADOS