Hola, soy Magaly Moro y leo todos los días tu caso del corazón para darte un consejo. Siempre protejo la identidad de las personas que me escriben porque esta historia podría ser la de cualquiera.

El amor nos impulsa a ser mejores personas, pero también nos puede cegar y poner contra la espada y la pared. En este espacio recibirás un consejo, el consejo de una amiga anónima. Ojo, esto no es una terapia. En muchos casos sí es importante recurrir a una, ya sea solo o en pareja.

Hoy te cuento la historia de Olinda, de 27 años, que nos escribe desde San Juan de Lurigancho.

Doctora Magaly, todavía no logro entender en qué momento todo cambió. Yo estaba convencida de que tenía una relación bonita, tranquila y sincera. Nunca fuimos una pareja de grandes lujos, pero compartíamos tiempo juntos, salidas simples y conversaciones que para mí valían muchísimo.

Hace unos meses él comenzó a cambiar. Empezó a frecuentar lugares caros, vestir diferente y hablar de personas “de otro nivel”. Al principio no le di importancia, hasta que descubrí que estaba saliendo con una mujer mucho mayor que yo, con bastante dinero y una vida llena de comodidades.

Lo encaré y el decidió terminar conmigo. Desde entonces siento que me comparo todo el tiempo. Ella lo lleva a restaurantes elegantes, viajes y eventos exclusivos que yo jamás hubiera podido pagar. Y aunque sé que el amor no debería medirse por eso, no puedo evitar sentirme menos.

Sentí que todo lo que construimos quedó minimizado solo porque nuestra vida era más sencilla. Yo siempre estuve para él cuando tenía problemas, lo apoyé y le di cariño genuino.

Hace poco vi una foto de ellos celebrando en un lugar al que yo soñaba ir algún día. Me quedé mirando la pantalla sintiendo un nudo en el pecho.

Doctora, trato de seguir adelante, pero duele sentir que fui reemplazada por alguien que podía ofrecerle una vida más cómoda. A veces me pregunto si realmente me amó.

CONSEJO:

Querida Olinda, no te castigues pensando que te dejaron por “no ser suficiente”. A veces las personas toman decisiones guiadas por ambición, comodidad o superficialidad, y eso no define tu valor. Lo que diste con sinceridad sigue teniendo importancia, aunque él no haya sabido apreciarlo. Con el tiempo entenderás que quien realmente te ama no te cambia por lujos ni apariencias.