Hola, soy Magaly Moro y leo todos los días tu caso del corazón para darte un consejo. Siempre protejo la identidad de las personas que me escriben porque esta historia podría ser la de cualquiera.
El amor nos impulsa a ser mejores personas, pero también nos puede cegar y poner contra la espada y la pared. En este espacio recibirás un consejo, el consejo de una amiga anónima. Ojo, esto no es una terapia. En muchos casos sí es importante recurrir a una, ya sea solo o en pareja.
Hoy te cuento la historia de Rosario de 27 años, que nos escribe desde Pueblo Libre.
Hola, soy Magaly Moro y leo todos los días tu caso del corazón para darte un consejo. Siempre protejo la identidad de las personas que me escriben porque esta historia podría ser la de cualquiera.
El amor nos impulsa a ser mejores personas, pero también nos puede cegar y poner contra la espada y la pared. En este espacio recibirás un consejo, el consejo de una amiga anónima. Ojo, esto no es una terapia. En muchos casos sí es importante recurrir a una, ya sea solo o en pareja.
Hoy te cuento la historia de Freddy de 41 años, que nos escribe desde Comas.
Paul, 41, (Comas). Doctora, hace algunos meses conocí a Laura y, desde el primer momento, sentí que era una mujer distinta. Es inteligente, divertida, sensible y muy cariñosa conmigo.
Cuando conversamos puedo pasar horas riéndome de cualquier cosa. Hablamos de películas, series, comida, viajes y hasta de los planes que nos gustaría hacer más adelante. Me siento muy cómodo con ella y cada día me gusta un poco más. Además, físicamente es justo el tipo de mujer que siempre me ha atraído. Es alta, delgada, muy guapa y tiene un enorme cariño por los niños y los animales. Todo eso hace que la admire todavía más.
Sin embargo, hay algo que no logro entender y que me tiene dándole vueltas a la cabeza. Laura es una persona muy reservada. Hay días en los que conversamos desde que amanece hasta que nos vamos a dormir y siento que existe una conexión muy especial entre nosotros. Pero, de pronto, desaparece por uno o dos días sin dar ninguna explicación. Después vuelve a escribirme como si nada hubiera pasado y retoma la conversación con total normalidad.
Lo que más me desconcierta es que puede contarme detalles de la receta que preparó, de la serie que está viendo o de cómo estuvo su jornada, pero evita hablar de su familia, de sus exparejas o de lo que hace cuando no está conectada. Me gustaría construir una relación seria, pero no sé si estoy exagerando o si, por el contrario, estas señales deberían hacerme abrir los ojos. ¿Cómo puedo saber si solo es una mujer reservada o si realmente me está ocultando algo?
CONSEJO
Paul, te propongo que observes menos lo que imaginas y más lo que realmente ocurre. Ser reservada no significa, por sí solo, que oculte una relación o que juegue contigo. La confianza se construye conversando. Si con el tiempo mantiene la falta de claridad y eso afecta tu tranquilidad, pregúntate si esa dinámica es compatible con la relación que buscas.




