Hola, soy Magaly Moro y leo todos los días tu caso del corazón para darte un consejo. Siempre protejo la identidad de las personas que me escriben porque esta historia podría ser la de cualquiera.

El amor nos impulsa a ser mejores personas, pero también nos puede cegar y poner contra la espada y la pared. En este espacio recibirás un consejo, el consejo de una amiga anónima. Ojo, esto no es una terapia. En muchos casos sí es importante recurrir a una, ya sea solo o en pareja.

Hoy te cuento la historia de Cayetano de 25 años, que nos escribe desde Cercado de Lima.

Doctora, le escribo para pedirle su sabio consejo. Ocurre que estoy enamorado de Marita, una mujer que me lleva 18 años. La conocí durante una maestría y, aunque desde el primer momento me llamó la atención por su belleza, lo que realmente me deslumbró fue su inteligencia. Es una mujer sumamente preparada y con una conversación que me tiene completamente cautivado.

El problema es que no sé si ella siente lo mismo por mí. Siempre hemos salido en grupo con nuestros compañeros de la maestría y nunca hemos tenido una cita a solas. Sé que está divorciada y no quiero hacerme ilusiones ni ponerla incómoda. Mis amigos me dicen que me anime porque, según ellos, ella también me mira de una manera especial, pero yo tengo miedo de equivocarme.

A veces busco cualquier excusa para conversar con ella después de clases. Cuando hablamos, siento que tenemos mucha conexión y que el tiempo se pasa volando. Incluso me ha contado algunas cosas de su vida personal y siento que existe una confianza especial entre nosotros, aunque quizá yo estoy interpretando sus gestos de una manera equivocada.

También me preocupa lo que puedan pensar los demás. Algunos compañeros ya han hecho bromas sobre nuestra cercanía y eso me pone todavía más nervioso. No quisiera que Marita piense que me acerco a ella por su posición o por alguna conveniencia, porque lo que siento es sincero y nació de admirarla como mujer y como persona.

Doctora, ¿debería confesarle lo que siento o será mejor olvidarme de este amor por la diferencia de edad? No quiero perder su amistad, pero tampoco quiero quedarme con la duda de qué habría pasado si me hubiera atrevido. ¿Cómo puedo acercarme a ella sin asustarla ni hacer el ridículo?

OJO AL CONSEJO

Querido Cayetano, No tengas miedo de acercarte a Marita: la diferencia de edad no debería ser un impedimento cuando existe respeto y una conexión sincera.En lugar de confesarle de golpe todo lo que sientes, invítala a tomar un café o a conversar a solas y observa cómo responde.Si ella acepta y demuestra interés, podrás avanzar con naturalidad; si no, respeta su decisión sin insistir.A veces es mejor atreverse con prudencia que quedarse toda la vida preguntándose qué pudo haber pasado. ¡Suerte!