Hola, soy Magaly Moro y leo todos los días tu caso del corazón para darte un consejo. Siempre protejo la identidad de las personas que me escriben porque esta historia podría ser la de cualquiera.
El amor nos impulsa a ser mejores personas, pero también nos puede cegar y poner contra la espada y la pared. En este espacio recibirás un consejo, el consejo de una amiga anónima. Ojo, esto no es una terapia. En muchos casos sí es importante recurrir a una, ya sea solo o en pareja.
Hoy te cuento la historia de Fernando de 35 años, que nos escribe desde Jesús María.
Doctora Magaly, llevo cuatro años con Camila y hace unos meses decidimos casarnos. Nos queremos, tenemos una buena relación y hasta hemos hablado de cómo sería nuestra boda. Por eso me sorprendió cuando ella me dijo que después de casarnos no quería que viviéramos juntos.
Yo siempre pensé que estaba bromeando. Le pregunté entonces dónde viviríamos y me respondió muy tranquila que cada uno debería conservar su departamento. Según ella, así podríamos vernos todos los días, salir juntos, viajar y pasar los fines de semana, pero cada uno tendría su propio espacio para dormir, descansar y hacer sus cosas.
Le dije que no entendía para qué casarnos si íbamos a vivir como enamorados. Ella me explicó que no quiere llegar al punto de cansarse de mí por compartir todos los días el mismo espacio. Me puso como ejemplo a sus padres, que llevan más de treinta años casados y, según ella, siempre tuvieron habitaciones separadas porque así evitaban muchas discusiones.
Lo que más me desconcierta es que Camila no está evitando comprometerse. Ella quiere casarse, tener hijos y hacer planes conmigo. Incluso ya hemos conversado sobre comprar una propiedad juntos más adelante. Solo insiste en que, al menos durante los primeros años, cada uno conserve su casa.
La amo y no quiero terminar una relación por algo que quizá pueda funcionar. Pero tampoco quiero casarme esperando que algún día cambie de opinión. ¿Debería aceptar su manera de entender el matrimonio o tomar esta propuesta como una señal de que no estamos buscando la misma vida?
CONSEJO
Fernando, no existe una única forma de organizar la convivencia, pero sí debe existir acuerdo entre ambos. Antes de casarse, conversen con absoluta claridad sobre la vivienda, hijos, economía, visitas y tiempo juntos. No aceptes vivir separados esperando que Camila cambie después, ni la presiones para adoptar tu idea de matrimonio. Si ambos pueden imaginar ese proyecto y sentirse cómodos con él, podrán decidir con mayor tranquilidad.




