Hola, soy Magaly Moro y leo todos los días tu caso del corazón para darte un consejo. Siempre protejo la identidad de las personas que me escriben porque esta historia podría ser la de cualquiera.
El amor nos impulsa a ser mejores personas, pero también nos puede cegar y poner contra la espada y la pared. En este espacio recibirás un consejo, el consejo de una amiga anónima. Ojo, esto no es una terapia. En muchos casos sí es importante recurrir a una, ya sea solo o en pareja.
Hoy te cuento la historia de Antonio de 48 años, que nos escribe desde La Victoria.
Doctora Magaly Moro, le escribo esta carta con la esperanza de obtener un consejo que evite una pelea en mi matrimonio. Tengo 18 años de casado con Julia, la amo, es una mujer trabajadora y siempre está pendiente de cuidar nuestro hogar. Pero cada vez que se aproxima la Navidad siempre discutimos por lo mismo: los gastos que ella hace para decorar la casa.
A mi esposa le encanta adornar la casa por Navidad, llenarla de muñecos, luces, manteles, cojines, guirnaldas, árbol, toallas y todo lo que se le ocurra con esta temática. Yo no tengo problema con eso, lo que desata nuestras discusiones es que todos los años cambia la decoración, lo que implica gastar dinero, que no es poco.
Yo le digo que no es necesario despilfarrar la plata en adornos, cuando podemos usar los del año pasado, que están casi nuevos. Ella me dice que estoy loco, que las tendencias en decoración cambian todos los años y que la casa debe estar siempre a la moda.
Ya planificó que el próximo fin de semana vayamos al Mercado Central y a Mesa Redonda para adquirir todo la que vamos a necesitar para la nueva decoración de la casa. Yo quisiera hacerle entender que hay gastos más importantes y hacerla entender que las luces y el árbol del año pasado están en buen estado y se pueden usar ahora. ¿Cómo hago para convencerla sin caer en una pelea?
CONSEJO
Querido Antonio, la ilusión de la Navidad se vive de distintas maneras, y para Julia renovar el hogar es una forma de sentir esa magia. Proponle un punto medio: conservar la base del año pasado y elegir juntos un solo detalle nuevo para comprar, cuidando la economía sin apagar su entusiasmo. Conversen y prioricen el amor antes que los adornos navideños. Suerte.




