Hola, soy Magaly Moro y leo todos los días tu caso del corazón para darte un consejo. Siempre protejo la identidad de las personas que me escriben porque esta historia podría ser la de cualquiera.

El amor nos impulsa a ser mejores personas, pero también nos puede cegar y poner contra la espada y la pared. En este espacio recibirás un consejo, el consejo de una amiga anónima. Ojo, esto no es una terapia. En muchos casos sí es importante recurrir a una, ya sea solo o en pareja.

Hoy te cuento la historia de Rosario, de 55 años, que nos escribe desde San Martín de Porres.

Doctora, jamás imaginé que después de tantos años de matrimonio tendría que enfrentar una situación tan dolorosa.

Hace unos días me enteré de que mi esposo embarazó a su amante, una joven mujer de 26 años que, para colmo, es su compañera de trabajo. La noticia me cayó como un balde de agua fría y hasta ahora no sé cómo reaccionar.

Durante casi un año, Joaquín comenzó a llegar tarde a casa. Siempre tenía una excusa: que había tenido una reunión, que debía quedarse trabajando o que había salido con sus compañeros.

Yo, como una tonta, le creía porque jamás pensé que el hombre con quien compartí media vida podría estar engañándome.Con el tiempo, empecé a notar que estaba más distante y que cuidaba demasiado su celular. Si yo me acercaba, inmediatamente cambiaba de pantalla o se ponía nervioso. Cuando le preguntaba qué le pasaba, me decía que estaba cansado por el trabajo y que yo estaba imaginando cosas donde no las había.

Pero hace unas semanas descubrí la verdad. Cuando lo enfrenté, no pudo seguir negándolo y terminó confesándome que llevaba varios meses viéndola.

Joaquín me ha pedido perdón y asegura que todavía me ama, pero yo ya no sé qué creer. Dice que no quiere perder nuestro matrimonio y que el bebé no significa que vaya a dejarme. ¿Qué me aconseja, doctora? Mis hijos dicen que lo bote de la casa, pero yo aún lo amo.