Hola, soy Magaly Moro y leo todos los días tu caso del corazón para darte un consejo. Siempre protejo la identidad de las personas que me escriben porque esta historia podría ser la de cualquiera.

El amor nos impulsa a ser mejores personas, pero también nos puede cegar y poner contra la espada y la pared. En este espacio recibirás un consejo, el consejo de una amiga anónima. Ojo, esto no es una terapia. En muchos casos sí es importante recurrir a una, ya sea solo o en pareja.

Hoy te cuento la historia de Mario , de 31 años, de Puente Piedra.

Querida doctora Magaly Moro, le escribo con el corazón lleno de dudas porque ya no sé cómo manejar la relación con mi novia. Lola es una mujer hermosa y tiene una figura espectacular que no teme mostrar cuando vamos a la playa. El problema es que usa unos bikinis demasiado pequeños que no dejan casi nada a la imaginación.

Me molesta que los hombres se le queden mirando de una forma tan descarada mientras nosotros intentamos disfrutar del sol. Lo peor no es solo la mirada de los desconocidos, sino las bromas pesadas de la gente. He tenido que soportar comentarios donde dicen que soy poco hombre para tremenda mujer y eso realmente me hiere.

Esta situación ha provocado que tengamos peleas porque siento que ella no respeta mi sentir ni la posición en la que me dejan esas burlas. Le he pedido muchas veces que considere usar algo menos llamativo, pero ella se niega y dice que no piensa cambiar su forma de vestir por mis celos. Siento que mi autoridad y mi tranquilidad se desmoronan cada vez que pisamos la arena.

Amo a mi pareja y me encanta que se sienta segura de su cuerpo, pero el ambiente se vuelve tóxico por culpa de su coquetería y la reacción de los demás. No pretendo ser el novio controlador, pero me siento en un callejón sin salida. ¿Qué puedo hacer?

CONSEJO

Querido Mario, la base de toda relación es el respeto mutuo y la comunicación. Si bien ella es dueña de su imagen, es vital que ambos lleguen a un acuerdo donde tu tranquilidad no se vea afectada por comentarios de terceros. No permitas que la inseguridad alimentada por extraños dañe tu relación. Conversen y encuentren un punto medio.