Hola, soy Magaly Moro y leo todos los días tu caso del corazón para darte un consejo. Siempre protejo la identidad de las personas que me escriben porque esta historia podría ser la de cualquiera.

El amor nos impulsa a ser mejores personas, pero también nos puede cegar y poner contra la espada y la pared. En este espacio recibirás un consejo, el consejo de una amiga anónima. Ojo, esto no es una terapia. En muchos casos sí es importante recurrir a una, ya sea solo o en pareja.

Hoy te cuento la historia de Cinthya de 32 años, que nos escribe desde Surquillo.

Doctora Magaly Moro, le escribo porque siento que mi pasión profesional está destruyendo mi vida personal. Trabajo como periodista en la redacción de un diario y las jornadas de trabajo devoran mi tiempo. Cada vez que intento construir un vínculo con alguien, la exigencia de este oficio me obliga a cancelar salidas a última hora.

Mi última relación se desmoronó por falta de tiempo juntos, y llevó a mi entonces enamorado a serme infiel. Descubrir su infidelidad me destrozó, pero lo más amargo fue sentir que, en el fondo, el agotamiento de mi rutina le sirvió como pretexto para engañarme.

Adoro ejercer el periodismo. Sin embargo, me aterra la idea de condenarme a la soledad por el simple hecho de haber elegido una carrera tan absorbente e impredecible. Intento convencerme de que merezco ser amada, pero cada nueva persona que conozco huye tan pronto nota la inestabilidad de mi agenda laboral. Esta desconexión permanente entre mi vida profesional y mis deseos afectivos me está consumiendo por completo, pues no quiero vivir únicamente para redactar noticias.

Quisiera saber cómo encontrar un equilibrio real sin traicionar mi entrega al trabajo ni ponerme un escudo que me impida volver a enamorarme. ¿Será posible hallar un amor maduro que entienda mi vocación y no me vuelva a traicionar?

CONSEJO

Querida Cinthya, tu vocación periodística es admirable y no debes renunciar a ella ni sentir culpa por ejercerla con pasión. Quien realmente valora tu vida querrá sumar a ella, respetando tus tiempos y tu compromiso profesional. El hombre indicado no verá tu entrega como un obstáculo, sino como motivo de orgullo, ofreciéndote madurez y lealtad. Suerte.