Hola, soy Magaly Moro y leo todos los días tu caso del corazón para darte un consejo. Siempre protejo la identidad de las personas que me escriben porque esta historia podría ser la de cualquiera.
El amor nos impulsa a ser mejores personas, pero también nos puede cegar y poner contra la espada y la pared. En este espacio recibirás un consejo, el consejo de una amiga anónima. Ojo, esto no es una terapia. En muchos casos sí es importante recurrir a una, ya sea solo o en pareja.
Hoy te cuento la historia de Valeria, de 30 años, de Surco.
Querida doctora Magaly, le escribo con la esperanza de que su consejo me ayude a mejorar mi relación con mis dos mejores amigas. Llevo dos años soltera y, aunque muchos piensen lo contrario, este es el momento más tranquilo de mi vida. Vengo de una relación tóxica que me dejó agotada emocionalmente y ahora valoro demasiado mi libertad y mi paz.
El problema es que mis dos mejores amigas, Jimena y Rocío, no parecen entenderme. Jimena está casada y Rocío convive hace tiempo, por lo que ven la soltería como una etapa que debo superar pronto. Siento que me miran con lástima cuando nos reunimos, como si me faltara una pieza para estar completa. Ellas no comprenden que mi soledad es una elección saludable y no una carencia.
Constantemente organizan reuniones con el único fin de presentarme a alguien. Se meten en mi vida privada y me presionan para que acepte citas con desconocidos que no me interesan. Dicen que quieren que todas salgamos en parejas. Me siento como un proyecto que deben terminar, ignorando por completo lo que yo realmente deseo ahora.
He intentado explicarles que estoy bien así, pero me tildan de exagerada o dicen que tengo miedo al amor. Me molesta que su deseo de “planes en pareja” sea más importante que respetar mi proceso personal. No quiero perder su amistad, pero tampoco quiero que sigan invadiendo mi espacio. ¿Cómo puedo ponerles un límite firme sin que se sientan ofendidas por mi decisión de seguir sola?
CONSEJO
Querida Valeria, es fundamental que converses con ellas desde la honestidad y pongas un límite claro. Explícales que tu bienestar no depende de un hombre y que, si realmente son tus amigas, deben respetar tu autonomía. No permitas que la presión social de grupo opaque la paz que tanto te costó conseguir tras tu relación pasada. ¡Valora tu soltería!




