Hola, soy Magaly Moro y leo todos los días tu caso del corazón para darte un consejo. Siempre protejo la identidad de las personas que me escriben porque esta historia podría ser la de cualquiera.

El amor nos impulsa a ser mejores personas, pero también nos puede cegar y poner contra la espada y la pared. En este espacio recibirás un consejo, el consejo de una amiga anónima. Ojo, esto no es una terapia. En muchos casos sí es importante recurrir a una, ya sea solo o en pareja.

Hoy te cuento la historia de Raúl, de 30 años, del distrito de Carabayllo.

Doctora Moro, mi enamorada Cecilia insiste con mucha intensidad en que conozca a sus padres, quienes son su única familia, ya que es hija única. La verdad es que sí me gustaría hacerlo más adelante, no me cierro a esa posibilidad, pero siento que aún es demasiado pronto y no quiero adelantar etapas que deberían darse de forma natural.

Llevamos apenas un mes de enamorados y, aunque soy de los que piensa que el tiempo no siempre define la seriedad de una relación, también creo que todavía estamos en pleno proceso de conocernos como pareja. Ya no somos adolescentes como para lanzarnos sin pensar, prefiero construir algo firme y no apresurado, con bases más sólidas.

Yo le he explicado con claridad a Cecilia que no tengo ningún temor de conocer a sus papás, pero siento que ella interpreta mi postura como una falta de compromiso. Eso no es cierto. Hace unos días discutimos y, molesta, me dijo que olvidara todo y que ya no quería llevarme a su casa. Cerró la puerta del auto y se fue, y aunque luego no volvió a tocar el tema, la noté distante.

Sé que habló desde el enojo y que en el fondo sí desea que vaya a su hogar y me relacione con sus padres. Yo estoy muy conflictuado, porque quiero verla feliz, pero tampoco deseo repetir historias donde termino cediendo y anulando mis propios deseos. Ya pasé por algo así y salió mal. La quiero mucho, doctora, y no quisiera que esto termine dañando nuestra relación.

CONSEJO

Raúl, no te obligues a aceptar algo solo para evitar una discusión. Querer a alguien no significa ir más rápido de lo que uno siente. Habla con ella con tranquilidad y dile que sí te importa la relación y que te proyectas a futuro, pero que necesitas más tiempo. Si hay afecto verdadero, ella podrá comprender que esperar un poco no es rechazarla, sino cuidar lo que están construyendo juntos.

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