Tatiana (Surco, 26 años). Doctora, le escribo porque necesito su consejo urgente. Llevo seis meses de relación con Luis. Al principio todo era perfecto. Él es atento, cariñoso y siempre me hace sentir especial.

Incluso cuando me habló de su mejor amiga, pensé que no habría ningún problema. Me dijo que eran amigos desde la adolescencia y que la quería como a una hermana. La conocí y me cayó muy bien. Era amable, divertida y hasta pensé que sería bonito llevarnos bien.

Pero con el paso de los meses empecé a notar cosas que me hicieron sentir incómoda. Cada vez que Luis y yo hacíamos planes, ella terminaba apareciendo de alguna manera. Si íbamos al cine, él le avisaba y ella quería sumarse.

Si salíamos a comer, también estaba invitada. Incluso cuando organizamos una pequeña escapada de fin de semana con amigos, ella estuvo ahí. Siento que nunca tenemos un espacio solo para nosotros, porque siempre está presente o llamándolo por teléfono para preguntarle dónde está o qué está haciendo.

Lo que más me duele es que Luis no ve nada de malo en esa situación. Cuando le digo que me gustaría pasar más tiempo en pareja, me responde que estoy exagerando y que jamás dejaría de lado a su mejor amiga porque ella siempre ha estado en los momentos más difíciles de su vida.

Yo no quiero que rompa esa amistad ni que la saque de su vida, pero sí siento que debería poner límites. A veces me pregunto si estoy siendo insegura o si realmente esa amistad ya cruzó la línea y está afectando nuestra relación. ¿Estoy mal por sentir celos de su mejor amiga o es él quien no sabe darle a cada persona el lugar que le corresponde?