El sistema de salud pública en el Perú enfrenta una crisis estructural profunda. Según el Diagnóstico de Brechas de Infraestructura y Equipamiento del Sector Salud, el 95% de los establecimientos del primer nivel de atención presenta una capacidad instalada inadecuada.
Esta deficiencia afecta a más de 8 mil postas, puestos y centros de salud operados por el Ministerio de Salud (Minsa) y los gobiernos regionales, los cuales no cumplen con los estándares vigentes de infraestructura, equipamiento y servicios.
La prioridad urgente: modernizar el primer nivel de atención
De los 8711 centros médicos bajo la administración pública en el país, 8529 corresponden a la primera línea de atención.
“Esta situación limita la capacidad resolutiva, colapsa los hospitales y restringe el acceso oportuno a la salud en zonas rurales. Considero que modernizar esta red debe ser la prioridad inmediata del ministro de Salud, Luis Dyer “, señaló la especialista en inversión de salud, Lidia Saccatoma.
Infraestructura modular: una solución rápida y adaptable
Como solución a este problema, la especialista planteó la adopción del sistema de infraestructura modular estandarizado diseñado por el Programa Nacional de Inversiones en Salud (PRONIS), un modelo industrializado que destaca por su velocidad de despliegue.
Aseguró que requiere solo 105 días calendario para su entrega total gracias a la fabricación en paralelo, un ensamblaje en sitio de 8 días y una rápida puesta en marcha. Los módulos poseen diseño bioclimático adaptado a la costa, sierra y selva, en este último caso cuentan con pilotes para evitar inundaciones.
Saccatoma enfatizó que el sector cuenta con más de 4,000 millones de soles en el presente año fiscal. A su juicio, se puede entregar 2,000 nuevos establecimientos al cierre del gobierno de la presidenta Keiko Fujimori, iniciando con al menos 200 modernos centros en el primer año mediante el uso de la reserva de contingencia.
Para acelerar el proceso, destacó la vigencia de la Ley Nº 32394 que faculta a la Autoridad Nacional de Infraestructura (ANIN) a formular y ejecutar estos proyectos. Esta norma permite a la ANIN agilizar el saneamiento físico-legal de terrenos y aplicar ingeniería conceptual para viabilizar las obras de forma inmediata.
Destrabe de obras paralizadas y grandes proyectos regionales
Finalmente, la experta propuso la creación de un programa nacional para reactivar obras hospitalarias paralizadas de alto impacto regional. Entre las prioridades mencionó al Hospital Regional Hipólito Unanue (Tacna) y al Hospital Regional de Pucallpa (Ucayali). Asimismo, instó al Ejecutivo a asegurar el financiamiento continuo para proyectos de alta complejidad, como el Hospital Docente de Trujillo y el Hospital de Alta Complejidad de Piura, mediante un monitoreo estricto que prevenga nuevas paralizaciones.




