Los medicamentos para bajar de peso han demostrado que ayudan a perder kilos y mejoran la glucosa, el colesterol y la presión arterial. Pero ¿qué ocurre cuando se dejan de usar?
Un gran estudio publicado en BMJ analizó a más de 9 000 personas y encontró que, al suspender estos medicamentos, el peso empieza a recuperarse rápidamente. En promedio, las personas vuelven a subir alrededor de 0,4 kilos por mes, y en muchos casos recuperan el peso inicial en menos de dos años. Lo mismo sucede con los beneficios metabólicos, como la glucosa, la presión y los lípidos tienden a volver a sus valores previos.
Esto no significa que los medicamentos no sirvan, sino que la obesidad es una condición crónica. Sin cambios sostenidos en alimentación, actividad física y hábitos, los efectos no se mantienen.
Los fármacos pueden ser una ayuda, pero no reemplazan un enfoque integral y de largo plazo para cuidar el peso y la salud.
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