Sara Abu-Sabbah

Durante años se habló del “consumo moderado” de alcohol como parte de un estilo de vida saludable. Sin embargo, hoy sabemos que esa idea necesita matices. Estudios como los de la Harvard T.H. Chan School of Public Health incluyeron el consumo moderado como una característica observada, no como una recomendación para mejorar la salud.

La evidencia actual es más clara: no existe un nivel completamente seguro de alcohol, especialmente por su relación con cáncer y daño hepático. Entonces, ¿qué hacer en la práctica?

Si ya consumes alcohol, procura que sea ocasional y en baja cantidad. Si bebes solo en contextos sociales, evita que se vuelva frecuente o excesivo. Y si no bebes, no necesitas empezar por salud.

El verdadero beneficio está en reducir riesgos, no en sumar copas. Porque en nutrición, menos alcohol casi siempre significa más salud.