Sara Abu-Sabbah

A algunas personas les ocurre que cada vez que comen sienten urgencia por evacuar. Esto suele deberse a un reflejo exagerado llamado gastrocolónico, un mecanismo normal en el que el intestino se activa tras la ingesta. En estos casos, la respuesta es más intensa y rápida, lo que puede afectar la rutina diaria.

También puede estar asociado a síndrome de intestino irritable, sensibilidad a ciertos alimentos (grasas, café, lácteos o FODMAPs), estrés o ansiedad. Incluso horarios irregulares de comida pueden desordenar este reflejo.

¿Qué hacer? Primero, identificar desencadenantes con un registro de alimentos. Reducir grasas, cafeína y comidas muy abundantes ayuda. Mantener horarios regulares, comer despacio y priorizar fibra soluble (avena, chía, manzana) puede mejorar la consistencia de las heces.

Si los síntomas son frecuentes o limitantes, es importante consultar al médico y contar con asesoría nutricional.