Sara Abu-Sabbah

La pubertad es una de las etapas de crecimiento más rápidas de la vida después del primer año. En pocos años aumentan la talla, la masa muscular, el volumen sanguíneo y la densidad ósea. Para sostener este proceso, la alimentación debe aportar suficiente energía y también proteína de buena calidad.

Las recomendaciones internacionales indican que los escolares en pubertad necesitan aproximadamente 0,9 a 1 gramo de proteína por kilo de peso al día. Por ejemplo, un adolescente que pesa 40 kg requiere cerca de 36 a 40 g de proteína diarios.

Lo ideal es distribuir la proteína en las tres comidas principales. Un desayuno con un vaso de leche y un huevo puede aportar unos 14 g. Un almuerzo con 100 g de pollo, pescado o carne aporta entre 20 y 25 g, y una cena con huevo, queso o menestras completa fácilmente el requerimiento.

Más que exceso de proteína, lo importante es variedad, regularidad y alimentos reales.

TAGS RELACIONADOS