El cuerpo de la mujer atraviesa varias etapas de cambio profundo, y cada una tiene necesidades nutricionales particulares. La primera gran etapa ocurre en la infancia y la pubertad, cuando el crecimiento es rápido y el cuerpo comienza a producir hormonas sexuales.

Luego llega la edad fértil, que abarca desde la adolescencia tardía hasta aproximadamente los 40 años. En esta fase la alimentación cobra especial importancia si hay embarazo o lactancia, momentos en los que aumentan los requerimientos de hierro, ácido fólico, yodo y energía.

A partir de los 40 a 50 años, muchas mujeres entran al climaterio y la menopausia, una etapa de cambios hormonales que pueden afectar el metabolismo, el sueño, la masa muscular y la salud ósea.

Entender estas etapas es necesario para adaptar la alimentación con el asesoramiento del nutricionista y de así cuidar la salud a lo largo de toda la vida.

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