Sara Abu-Sabbah

Algunos nutrientes ayudan a proteger y mantener una mejor visión con el paso de los años. Uno de los más conocidos es la vitamina A, presente en alimentos como zanahoria, camote, zapallo y espinaca.

Este nutriente participa en los procesos que permiten ver con poca luz. Para aprovechar mejor estos vegetales lo mejor es consumirlos con un poco de grasa saludable, como aceite de oliva o palta.

También destacan los carotenoides luteína y zeaxantina, abundantes en verduras de hoja verde como espinaca, acelga y brócoli. Estos compuestos ayudan a proteger la mácula, una zona clave para la visión central.

El pescado azul, como anchoveta o caballa, aporta omega-3 que favorecen la salud de la retina y pueden ayudar a aliviar la sequedad ocular. En conclusión, la salud de los ojos también depende de lo que ponemos en el plato.

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