Además de zanjas, muros y rejas electrificadas, el Gobierno del presidente chileno José Antonio Kast, en su campaña contra la migración ilegal, evalúa colocar minas antitanque y que operen drones balísticos (artillados o “asesinos”) en Arica, en la frontera norte con el Perú.
La propuesta de la minas explosivas y de los drones artillados fue del excandidato presidencial Franco Parisi, cercano a Kast y quien condicionó su colaboración a la implementación de “buenas ideas”.
“Se tiene que minar el norte sí o sí, y también tener drones balísticos, es decir, que puedan lanzar algún tipo de proyectil balístico para que terminemos de una vez por todas con los chuteros”, declaró Parisi a Radio Bío Bío.
Congreso
Ante el inicio de las obras de la zanja en Arica, diputados del Partido de la Gente (PDG) demandaron al Gobierno que evalúe la viabilidad técnica, de recursos e impacto de la propuesta Parisi respecto a las minas antitanque.
Minas antitanque ya se colocaron en la frontera, en la década de 1970, por orden del dictador Augusto Pinochet temeroso de una incursión militar peruana para recuperar Arica y Tarapacá, provincias peruanas que Chile usurpó el siglo XIX.
Congreso
Fabián Ossandón, congresista por Antofagasta, exigió “soluciones audaces” como las minas antitanque y los drones artillados.
Patricio Briones, congresista por el Biobío, reclamó las minas antitanques para que “no existan puntos ciegos” en Arica.




