Quinientos ochenta personas damnificadas, tres lesionadas y una fallecida dejaron las precipitaciones, las inundaciones y los aludes en la zona norte de Chile, declarada en alerta roja por el Gobierno.
En su balance sobre el sistema frontal, muy duro en la provincia de Tocopilla, en la región de Antofagasta, el Servicio Nacional de Prevención y Respuestas ante Desastres (Senapred) reportó además 1166 personas albergadas y 22 aisladas.
Graves daños
Se registraron 182 casas con daños mayores y 892 con menores, a la vez que 68 inmuebles con daños en evaluación, por lo que las afectaciones aumentarían.
Hay rutas cerradas, cortes y sectores con tránsito suspendido por derrumbes, deslizamientos aluviales, socavones y la activación de quebradas. Los problemas se concentran especialmente en Tarapacá y Antofagasta, aunque también existen cortes en Atacama y Coquimbo.
Mesa de trabajo
En Antofagasta, el presidente José Kast lideró ayer una mesa de trabajo con autoridades locales y ministros del gabinete.
Se declaró el estado de catástrofe para focalizar la ayuda en Tocopilla, hacia donde se abrió una vía tras quedar el martes bloqueadas todas sus rutas.
En pocas horas cayeron 30 milímetros de lluvia en el desierto de Atacama, donde el promedio anual es de cinco milímetros.




