El temporal provocó el desborde de un río, inundaciones, deslizamientos de tierra y derrumbes de edificaciones.
El temporal provocó el desborde de un río, inundaciones, deslizamientos de tierra y derrumbes de edificaciones.

Al menos 23 personas murieron (cifra oficial que se puede incrementar con el paso de las horas) y 43 están desaparecidas debido a las lluvias torrenciales que, la noche del lunes y la madrugada de ayer martes azotaron el sureste de Brasil.

Se registraron 16 muertos en el municipio de Juiz de Fora y 7 en el de Ubá, ambos en el estado de Minas Gerais.

Las calles se transformaron en ríos embravecidos por la tempestad desatada en el anochecer del lunes y un video mostró un predio derrumbándose en pocos segundos debido al daño estructural que sufrió.

Buscados

Las autoridades informaron que aún buscan a 43 desaparecidos en la zona, con la ayuda de voluntarios que intentan hallar a sus familiares.

“Estamos aquí desde anoche para ver si logran sobrevivir bajo la tierra, la esperanza es lo último que muere”, declaró a la AFP Lívia Rosa, una costurera de 44 años, cuyo yerno tiene a varios familiares entre las víctimas sepultadas por los deslizamientos.

Alerta

El presidente Luiz Inácio Lula da Silva reconoció el estado de calamidad en Juiz de Fora, decretado en la madrugada por la alcaldesa Margarida Salomao ante la “gravísima situación”.

Lula puso en “alerta máxima” a la Defensa Civil nacional y envió refuerzos a la región para los trabajos de rescate.

Este ha sido el febrero más lluvioso del que se tiene registro en Juiz de Fora, con 584 milímetros de agua acumulados en lo que va del mes.

Se estima que 440 vecinos debieron dejar sus hogares y reciben apoyo de la alcaldía para su alojamiento provisorio.