El presidente Donald Trump confirmó ayer que su gobierno está conversando con la dictadura cubana y dejó abierta la posiblidad de que el diálogo pueda terminar con “una toma amistosa y controlada de Cuba”.
“El Gobierno cubano está hablando con nosotros. Están en grandes problemas, no tienen dinero, no tienen nada. Podríamos muy bien terminar teniendo una toma de control amistosa de Cuba. Hemos tenido muchos años de lidiar con Cuba, vengo escuchando hablar de Cuba desde que era pequeño”, declaró antes de salir de la Casa Blanca.
El jueves trascendió que el equipo del secretario de Estado, Marco Rubio, se reunió con el nieto del ex dictador cubano, Raúl Castro, para hablar del posible alivio de las sanciones a la isla.
Todo lo ve negocio
Estas declaraciones se produjeron en medio de fuertes tensiones entre Washington y La Habana por el bloqueo de combustibles a la isla, y días después del operativo realizado por Cuba contra una lancha procedente de Florida, que causó la muerte de cuatro tripulantes, al menos uno de ellos estadounindense.
Sobre el tema del petróleo, se sabe que el gobierno de Trump, el pasado miércoles, relajó el bloqueo petrolero impuesto a Cuba y autorizó la reexportación de crudo venezolano a la isla para dinamizar al sector privado.
Washington busca así que Cuba dependa más de Estados Unidos en materia energética.
EL gobierno cubano, que encabeza Miguel Díaz-Canel, debe hacer cambios en su política económica por exigencia de Washington.




