Ante los ataques de Estados Unidos (EE.UU.) contra cinco buques petroleros de su país, la República Islámica de Irán respondió con el lanzamiento de misiles y drones contra embarcaciones y bases militares estadounidenses en territorio de Jordania.
Según un comunicado del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria de Irán (CGRI), Teherán atacó la base Al Azraq, en Jordania (el ejército jordano afirmó haber interceptado 18 de los proyectiles lanzados), y dos destructores estadounidenses que transportaban misiles de crucero.
Washington confirmó los ataques iraníes a sus navíos de guerra, aunque los matizó al señalar que se neutralizó a misiles y drones, y sus buques de guerra continúan, sin daños, operando en el estrecho de Ormuz que se mantiene bajo bloqueo estadounidenses.
Legítima defensa
Irán condenó los ataques de Estados Unidos contra sus petroleros y reivindicó su derecho a la legítima defensa, a la vez que pidió a la ONU intervenir ante lo que calificó como una “peligrosa escalada”.
“Si el enemigo ataca dos o tres de nuestros objetivos, nosotros responderemos con contundencia atacando 20 objetivos”, advirtió el portavoz de la Guardia Revolucionaria de Irán, el general de brigada Hosein Mohebi.
Peligrosa escalada
La escalada de las últimas horas entre Irán y Estados Unidos empujó ayer los precios del petróleo de Brent por encima de los 100 dólares el barril, rompiendo tal barrera simbólica por primera vez desde julio.
La guerra acabará tras las elecciones legislativas de noviembre en Estados Unidos, porque Irán “no puede resistir más”, aseguró Donald Trump.
Instalación nuclear
Además, Irán acelera el ritmo de construcción en un presunto sitio nuclear subterráneo, según analistas.
El sitio está profundamente enterrado en la montaña Pickaxe, cerca de Natanz, donde los servicios de inteligencia occidentales sospechan que Irán está construyendo una instalación de enriquecimiento de uranio clandestino.




