En medio de la guerra contra Estados Unidos (EE.UU.) y la pugna por el control del estrecho de Ormuz, el líder supremo de Irán, Mojtaba Jamenei, advirtió que las “fuerzas enemigas” de la república islámica serán forzadas a abandonar el mar Arábigo.
“Tras haber recibido dolorosos golpes de nuestros valientes combatientes y de los guardianes del estrecho de Ormuz, ellos (los estadounidenses) no se atreven a aventurarse más allá del mar Arábigo y, cada vez que han asumido ese riesgo, se han causado daños a sí mismos”, enfatizó.
Mar libre
Además, Jamenei aseguró que “no tardará en llegar el momento en que el propio mar Arábigo se libre” de la presencia militar estadounidense.
Jamenei calificó a Irán como la principal potencia mundial en función de “cálculos divinos” y señaló que las tropas iraníes mantienen una preparación destinada a provocar “una deshonra” a los países adversarios.
Ataques
Además, Irán advirtió que atacará infraestructura en Medio Oriente si “no se garantiza la seguridad” del país.
“Si nuestra seguridad no es garantizada, ninguna infraestructura estará a salvo”, indicó el presidente del Parlamento y jefe negociador de Irán, Mohamad Baqer Qalibaf.
¿Derrota de Estados Unidos?
Eso se da cuando el proceso de negociación para poner fin al conflicto de siete meses entre Estados Unidos e Irán continúa a través de intermediarios, a pesar de las diferencias de postura entre ambas partes.
El general Hossein Mohebbi, portavoz de la Guardia Revolucionaria, afirmó que la única forma de poner fin a la guerra es que Estados Unidos admita la derrota y se retire.
Advirtió que, si el conflicto toma una nueva forma, Irán “desplegará nuevas armas”.




