Una enorme tormenta invernal, con temperaturas polares, azotó ayer, por tercer día consecutivo, a gran parte de Estados Unidos (EE.UU.), donde provocó 21 muertes y dejó un millón de hogares sin energía eléctrica y a miles de aviones en tierra.
En la región de los Grandes Lagos, en el norte de EE.UU., la temperaturas fueron inferiores a -20 °C.
Además, en Canadá, Toronto, la principal ciudad canadiense y la cuarta más poblada de Norteamérica, amaneció paralizada bajo hielo.
Como uno de los peores fenómenos meteorológicos invernales de las últimas décadas en EE.UU., la tormenta se acompañó de acumulaciones de hielo con consecuencias potencialmente catastróficas, según el Servicio Meteorológico Nacional (NWS).
Daños al paso
En todo el país, las fuertes nevadas -de más de 30 centímetros en 20 estados- provocaron cortes de electricidad generalizados.
En Tennessee, donde el hielo derribó líneas eléctricas, unos 250,000 clientes seguían sin suministro. Los cortes afectaron a más de 150,000 en Misisipi y 100,000 en Luisiana.
Los cortes de electricidad podrían durar varios días más.
Cifras de muertes
Estas condiciones extremas han matado al menos 21 personas.
En Nueva York, cinco personas fueron encontradas muertas al aire libre durante el fin de semana.
En Texas hubo tres muertes, incluyendo la de una menor de 16 años fallecida en un accidente de trineo. En Luisiana, dos personas murieron por hipotermia.
Además, una persona murió y otras dos resultaron heridas en un choque vinculado con las condiciones meteorológicas el sábado en el sureste de Iowa.




