Cada rescate de personas con vida, luego de los terremotos del 24 de junio en Venezuela, es visto como un milagro. Photo by MARTIN BERNETTI / AFP)
Cada rescate de personas con vida, luego de los terremotos del 24 de junio en Venezuela, es visto como un milagro. Photo by MARTIN BERNETTI / AFP)

Los equipos de rescate lograron salvar ayer a una niña que permanecía atrapada bajo los escombros del Edificio Suna, en La Guaira, Venezuela, hecho considerado como un “milagro” por el tiempo transcurrido tras los terremotos del 24 de junio.

La pequeña fue hallada protegida entre los brazos de su madre y su abuela, quienes fallecieron a causa del derrumbe. Los rescatistas usaron tecnología especializada que detecta la más mínima señal de vida debajo de los escombros.

Víctimas

Distinta fue la suerte de Melissa de Sousa, periodista del diario El Universal, y de su madre, Luraima Visconti, y su padre, Carlos de Sousa, cuyos cadáveres de hallaron entre los escombros del edificio Bahía Mar, en cuyo segundo piso vivían, que colapsó.

También encontraron muerto a Willner Rivas Quijada (31), capitán de la selección venezolana de voleibol, junto a los cuerpos de su esposa, Mariángel Pérez, y su hijo Theo, de un año y medio, víctimas el derrumbe del edificio en que residían, también en La Guaira.

Fosas

En tanto, más de 150 cuerpos sin identificar fueron enterrados en una hilera de fosas individuales en un cementerio, mientras el país continúa afrontando las consecuencias de los terremotos de magnitudes 7,2 y 7,5 y la remoción de escombros permite ir hallando cadáveres.

Venezuela reanudó las clases escolares en las zonas no afectadas por los sismos y actividades laborales mientras continúan las labores de rescate y remoción de escombros.

Al menos 3535 personas murieron y 16,740 resultaron heridas por los sismos, informó el presidente del Congreso, Jorge Rodríguez.