Al menos 68 personas murieron y otras 80 resultaron heridas cuando un tren de alta velocidad chocó este miércoles por la parte trasera a otro convoy detenido en las vías, en España.
Ocurrió entre trenes de las compañías Renfe (397 pasajeros) e Iryo (147), a las 8:53 de la mañana entre Urda y Los Yébenes, en Toledo.
Trenes y fallo informático
Los trenes se desplazaban de Madrid a Sevilla, en el suroeste del país, cuando un fallo informático dejó fuera de servicio el sistema de seguridad ferroviaria LZB, que controla la distancia entre trenes y activa frenos para evitar colisiones.
La avería provocó que seis convoyes se detuvieran mientras se intentaba restablecer la circulación.
Falla humana
Una orden desde el centro de control ferroviario de Adif, en Atocha, autorizó al tren de Renfe a continuar su recorrido sin aplicar el procedimiento de seguridad “marcha a la vista” para que el maquinista circule con precaución ante posibles obstáculos.
Así, el tren de Renfe -que iba a 200 kilómetros por hora- chocó por atrás al de Iryo, detenido, provocando el descarrilamiento.
El accidente ocurre nueve meses después de otra tragedia ferroviaria que dejó 46 muertos en el sur de España, también con trenes de Renfe e Iryo involucrados.




