El fuego voraz generó muerte a su paso en Chile.
El fuego voraz generó muerte a su paso en Chile.

En medio de versiones sobre que el fuego se inició por ataques de terroristas o criminales, los bomberos continúan luchando para controlar los incendios forestales que en el centro-sur de Chile dejan de momento 20 personas muertas y 30 mil hectáreas arrasadas.

Entre los fallecidos y los 57 heridos están los casos de personas que, por cuidar sus pertenencias, no abandonaron sus casas mientras el fuego se veía llegar.

Sandra Soto, de 62 años, reveló a la BBC que la noche del sábado las llamas se veían a lo lejos desde la casa que compartía con su pareja en la población Ríos de Chile, localidad de Lirquén, región del Biobío.

Temió y vive

Estaba sola y por temor tomó un taxi y se fue a dormir a casa de sus padres, lejos de ahí. A la mañana siguiente, su edificio estaba quemado y algunos de sus vecinos habían muerto.

“Muchos no quisieron salir por cuidar sus cosas y ahora están muertos”, refirió.

Hubo casos similares.

La rápida propagación del incendio en Lirquén impidió a Álvaro Aroca, futbolista y estudiante de Geología de 20 años, y a su mamá, Paola Bustamante, abandonar a tiempo su casa y murieron quemados.

Atentados

A la vez que se lucha contra el fuego, el Gobierno investiga si todo fue provocado.

Así, un hombre de 50 años, con antecedentes de hurto e infracción a la Ley de Drogas, fue retenido por vecinos al encontrarlo prendiendo fuego con un encendedor a vegetación en las cercanías de un cuartel de Bomberos, en Biobío.

Las regiones afectadas (Ñuble y Biobío) se mantienen en alerta roja, bajo estado de catástrofe y en toque de queda nocturno