Una potente tormenta invernal mantuvo paralizado ayer el noreste de Estados Unidos con acumulaciones de nieve que superan los 70 centímetros en algunas zonas de Nueva Jersey y alcanzan los 40 en la ciudad de Nueva York, lo que amenaza con batir récords históricos en la Gran Manzana.
Las ráfagas de viento y nieve suspendieron 14 mil vuelos, mientras 56 millones de personas quedaron bajo alerta y se suspendió la circulación de vehículos no esenciales.
Bajo nieve
La poderosa tormenta invernal de una magnitud no vista en años ha sepultado bajo la nieve el noreste de Estados Unidos este lunes, dejando a millones de personas confinadas en sus hogares y provocando el colapso de la infraestructura de transporte en la región más densamente poblada del país.
El fenómeno, calificado por los meteorólogos como una “bombogénesis” o bomba ciclónica debido a la caída drástica de la presión atmosférica, ha generado condiciones de visibilidad nula y ráfagas de viento con fuerza de huracán.
Alertas
Desde las primeras horas de este 23 de febrero, el Servicio Meteorológico Nacional (NWS) mantuvo vigentes alertas de ventisca para gran parte de la costa este, desde Maryland hasta New Hampshire.
En la ciudad de Nueva York, donde se emitió la primera alerta de este tipo desde 2017, el acumulado de nieve ha superado los 60 centímetros en zonas como Central Park, mientras que en sectores de Long Island y Nueva Jersey las mediciones alcanzaron los 70 centímetros, cifras que no se registraban en un solo episodio desde hace más de cinco años.




