Azucena (27 años, Callao). Estimada doctora, el motivo de mi carta es para pedirle su sabio consejo sobre mi complicada relación con mi enamorado de 32 años, quien a pesar de que tenemos cuatro años, aún no me ha presentado como su enamorada ante su familia, sino solamente como una amiga.
Debido a esta situación, mis sentimientos hacia él han cambiado en los últimos meses y, de alguna forma, ya no tengo la misma ilusión que sentía al principio.
En un inicio, me pareció que su decisión de no presentarme como su pareja ante sus padres y hermanos era comprensible, porque él tiene un hijo con una anterior pareja, de quien se ha separado hace cuatro años, hecho que ha provocado discusiones y reclamos al interior de su familia.
Es así que he preferido también mantener en secreto nuestra relación, hasta que nos consolidemos como pareja, porque no quería que su familia vuelva a ser testigo de repente de un nuevo fracaso sentimental de su parte. Aunque no me gustaba la idea, acepté porque supuestamente era sólo por un tiempo.
Durante estos años he tenido la oportunidad de conocer a sus padres y a su pequeño hijo, en las pocas visitas que he podido hacer a su casa; pero sólo como amiga y además porque sus padres son muy conservadores.
Si bien me consta que la relación con su ex pareja es cosa del pasado, y que el único vínculo que tienen es el hijo de ambos, la actitud de mi pareja de no enfrentar la verdad ha hecho que mis sentimientos cambien, porque pienso que quizás nunca llegará el momento en que podamos formalizar nuestra relación para tener una familia.
Es más, cada vez que discutimos le reclamo por eso, y a veces pienso que es mejor terminar la relación; aunque en el fondo eso me causa mucha tristeza. Yo sé que él me quiere, pero su indecisión me decepciona.
:quality(75)/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/elcomercio/G2GRRFB5ZFCDPFS6WGV3O37A6A.jpg)
No me presenta como su novia



