En plena temporada del Mundial 2026, miles de aficionados pasan varias horas al día siguiendo los partidos desde sus televisores, computadoras, tablets o celulares. Aunque esta práctica forma parte de la experiencia futbolera, la exposición prolongada a las pantallas puede generar fatiga visual digital, sequedad ocular, visión borrosa y dolores de cabeza si no se adoptan medidas preventivas.

La creciente cantidad de tiempo que las personas dedican a las pantallas se ha convertido en una de las principales causas de fatiga visual, una condición cada vez más frecuente que, si bien no suele provocar daños permanentes en los ojos, genera molestias que afectan la comodidad y el bienestar de las personas.

De acuerdo con el médico Gerardo Arana Kaik, especialista de Oftálmica Clínica de la Visión, el riesgo aumenta cuando los aficionados permanecen durante varias horas concentrados en una pantalla sin realizar pausas o mantener una adecuada distancia visual.

“La pantalla pequeña del celular obliga a enfocar con mayor esfuerzo y suele utilizarse a una distancia mucho más corta. Además, muchas personas sostienen el teléfono demasiado cerca y permanecen largos períodos sin descansar. Esto incrementa la probabilidad de fatiga visual, sequedad ocular y otras molestias. Siempre que sea posible, es preferible utilizar pantallas más grandes y mantener una distancia adecuada”, explica el especialista.

La importancia de la distancia y la postura

Uno de los aspectos más importantes para proteger la visión durante las transmisiones deportivas es mantener una distancia adecuada entre los ojos y la pantalla. Las recomendaciones varían según el dispositivo:

  • Televisor: entre 2 y 3 metros de distancia, o aproximadamente entre dos y tres veces el tamaño diagonal de la pantalla. Esto permite una visualización cómoda de la imagen sin exigir un esfuerzo excesivo al enfoque visual.
  • Computadora: entre 50 y 70 centímetros. Esta separación ayuda a reducir la fatiga ocular durante períodos prolongados de observación y facilita una postura más ergonómica.
  • Celular: entre 35 y 40 centímetros, evitando acercarlo demasiado al rostro. Utilizar el teléfono a una distancia muy corta obliga a los ojos a realizar un mayor esfuerzo de enfoque, lo que puede favorecer la aparición de cansancio visual y sequedad ocular.

Asimismo, el centro de la pantalla debería ubicarse ligeramente por debajo del nivel de los ojos (entre 15 y 20 grados), ya que esto favorece una posición más cómoda y ayuda a reducir la evaporación de la lágrima. Además, permanecer durante varias horas en una misma postura puede generar molestias físicas como dolor de cuello, hombros y espalda, por lo que se recomienda realizar pausas breves entre partidos para estirar el cuerpo y cambiar de posición.

Cuidado con la iluminación

Otro factor clave es la iluminación del ambiente. El especialista recomienda evitar tanto la oscuridad total como las luces intensas que generen reflejos sobre la pantalla. Aunque ver televisión a oscuras no daña los ojos, sí aumenta el contraste entre la pantalla y el entorno, lo que puede favorecer el cansancio visual.

Asimismo, se aconseja ajustar el brillo de la pantalla para que sea acorde con la luz del ambiente y mantener una configuración que permita visualizar cómodamente las imágenes sin forzar la vista. También puede resultar útil activar el modo nocturno o los filtros de luz cálida durante las horas de la noche para mejorar el confort visual.

No olvides parpadear

Durante los encuentros deportivos también es común que las personas reduzcan involuntariamente la frecuencia de parpadeo debido a la concentración. Normalmente una persona parpadea entre 15 y 20 veces por minuto; sin embargo, durante el uso prolongado de pantallas esta cifra puede disminuir significativamente. Como consecuencia, la superficie ocular pierde humedad con mayor rapidez, provocando sequedad, ardor, visión borrosa temporal y sensación de arenilla.

“Disfrutar varios partidos seguidos es posible sin afectar la salud visual. La clave está en realizar pausas periódicas, mantener una buena ergonomía, parpadear con frecuencia y mantener una adecuada lubricación ocular”, concluye el Dr. Arana.