Comer, pasear y descubrir el Centro Histórico también puede ser una forma de ayudar a recuperarlo. El Patronato de Lima busca que más empresas y ciudadanos se sumen a esta tarea mientras la zona gana nuevas opciones para comer, conocer y disfrutar. Casonas, balcones, iglesias, conventos y negocios que apuestan por el centro forman parte de este movimiento.
Diario OJO conversó con Walter Bayly, presidente del directorio del Patronato de Lima, sobre esta apuesta para acercar a más personas al Centro Histórico y mostrar todo lo que hoy ofrece en patrimonio, gastronomía, cultura y nuevas experiencias.
HISTORIA. Quizá ha pasado frente a una casona antigua sin imaginar lo que cuesta devolverle la vida. Con ese objetivo se relanzó el Patronato de Lima, una asociación privada que busca juntar a empresas y ciudadanos alrededor de la recuperación del Centro Histórico, declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO, con proyectos junto a PROLIMA. Hay cerca de 6.500 inmuebles y 936 están considerados inhabitables o en situación de riesgo.
CAMINATAS. El primer foco de esta recuperación está en el llamado Damero de Pizarro, la zona comprendida entre el río Rímac, Tacna, Abancay y Emancipación. La mirada también alcanza Barrios Altos y el entorno del Parque de la Exposición, ampliando poco a poco el mapa de lugares que limeños y visitantes pueden recorrer.
GASTRONOMÍA. El Centro Histórico también se está convirtiendo en una ruta para comer bien. En esta primera iniciativa participan 10 restaurantes, cafeterías y otros negocios con presencia en la zona, como R18 Restaurante & Bar, Helados Frēh, Amanqae Café y Cultura, Churros San Francisco, El Pan de la Chola, Museo del Pisco, El Gran Bitute, Restaurante Estadio, El Zaguán y Pastipan.
APADRINAR. La web del Patronato permitirá que cualquier ciudadano elija un proyecto y aporte desde S/50 para apadrinar parte de su recuperación.
INVERSIÓN. Walter Bayly estima que recuperar el Centro Histórico requerirá entre S/4.000 y S/6.000 millones. La meta está puesta en 2035, cuando Lima cumplirá 500 años.
PLACAS. Las antiguas placas que daban nombre a las calles también se recuperarán. Cada una cuesta unos US$300 y se estima que harían falta 10.000 placas para el Centro Histórico.
CASA VILELA. La actual sede del Patronato es una casona construida entre los siglos XVII y XVIII. Su recuperación muestra cómo un inmueble histórico puede volver a tener uso.




