La piel sensible requiero de muchos cuidados especiales sino quieres que, con el paso del tiempo, se vuelva más frágil y reactiva.Te damos todas las claves para que aprendas a cuidar de tu piel sensible.
1.- ¿Cómo debe ser mi rutina de cuidados? Lo primero es limpiar (todos los días) el rostro ya que se trata de la zona más expuesta a los cambios de temperatura, polución y agentes medioambientales.
2.- Diagnosticar tu tipo de piel. Las pieles sensibles son más finas que una piel normal, lo que las hace más delicadas. Además, suelen notar cierta sensación de tirantez, puesto que la pérdida de agua que hemos comentado antes provoca una deshidratación profunda
3.-¿Qué productos no debo usar? Limpiadores jabonosos (con hidróxido de sodio o lauril sulfato de sodio). Son muy efectivos a la hora de eliminar impurezas, pero resecan bastante la piel, lo que agravaría la deshidratación característica de este tipo de pieles.
4.- Utiliza el mejor protector solar. Existen dos tipos de protectores: los físicos (suelen dejar residuo blanco) y los químicos (penetran en la piel y por eso no dejan residuo). Las pieles sensibles deben optar por los primeros, aunque cueste más trabajo extenderlos, ya que como estos filtros no son capaces de penetrar en la piel, son ideales para pieles sensibles, pieles con dermatitis, eritemas y alergias.

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