Hay personas que han subido de peso, pero no sienten que tengan sobrepeso. Otras están cansadas de intentar adelgazar o prefieren no pensar en el tema. Un estudio de Adium Perú encontró que uno de cada cuatro adultos con sobrepeso u obesidad no se reconoce como tal o no sabe cómo definir su situación.

Para el antropólogo Roberto Guarnieri, detrás hay emociones, historias y contextos que influyen en cómo cada persona enfrenta su peso. El estudio encontró ocho perfiles distintos, quizá alguno le resulte familiar y le ayude a reconocer qué está frenando ese primer paso para cuidar su salud.

1. CULPOSOS. Sienten culpa, vergüenza o frustración por su peso. Saben que deben cambiar, pero les cuesta dar el primer paso.

2. CURVYS. Se sienten cómodas con su cuerpo y defienden su aceptación. No siempre ven el exceso de peso como un problema médico.

3. FRUSTRADOS. Han intentado adelgazar varias veces sin éxito. Quieren volver a intentarlo, pero temen fracasar otra vez y lo postergan.

4. BODY POSITIVE. Aceptan su cuerpo y no creen que deban cambiar para cumplir estándares de belleza. Buscan cuidar su salud sin rechazarse.

5. CONSCIENTES. Reaccionan cuando el peso afecta su salud. Dolor, cansancio, diabetes o hipertensión pueden llevarlas a buscar ayuda.

6. VISIBLES. Buscan cambiar por su apariencia y por cómo creen que los demás las ven. La motivación crece antes de eventos o vacaciones

7. TEMEROSOS. Reconocen su problema de peso, pero postergan la consulta por miedo a lo que puedan descubrir o al tratamiento.

8. EL MÉDICO SOY YO. Investigan por su cuenta y toman decisiones sobre su salud. Buscan información y actúan rápido ante una preocupación.

“La obesidad es una enfermedad crónica, compleja y multifactorial, necesitamos comprenderla para entender lo que vive una persona con sobrepeso. El miedo, la frustración, las experiencias previas y la percepción que cada paciente tiene de su propio cuerpo pueden influir en cómo se aproxima al cuidado de su salud. Desde la medicina necesitamos generar espacios de escucha, sin estigma y basados en evidencia”, sostuvo la médico internista y diabetóloga Mayra Guerrero, Gerente médico de Adium Perú.

Primer Estudio Antropológico sobre las formas de vivir con sobrepeso y obesidad en personas adultas en el Perú, impulsado por el laboratorio Adium Perú

La investigación se desarrolló en distintas fases e incluyó la observación de aproximadamente 1.700 personas en Lima, 579 encuestas con participantes de distintas zonas y estratos sociales del Perú, y 50 entrevistas en profundidad a profesionales de la salud. A partir de las respuestas de la encuesta, se identificó que el 25% de los participantes con sobrepeso u obesidad, según su Índice de Masa Corporal (IMC) calculado, se percibía con un peso normal o no sabía cómo describir su situación.

“La obesidad no se experimenta de una única manera. Este estudio nos invita a mirar más allá del peso y comprender a la persona en toda su dimensión. Detrás del sobrepeso y la obesidad hay historias de vida, emociones, contextos culturales y múltiples barreras que influyen en su desarrollo y manejo. Desde nuestro rol en Adium, buscamos contribuir a una conversación más informada y empática, dejando atrás la idea equivocada de que el exceso de peso es simplemente una cuestión de falta de voluntad, así como el estigma que lo rodea. Reconocemos a la obesidad como una enfermedad compleja, en la que convergen factores biológicos, emocionales, culturales y sociales que requieren un abordaje integral.” comenta José Antonio González, Gerente general de Adium Perú.

Habla con tu médico: La obesidad no viene sola

Adium sigue impulsando la campaña “Hablar te quita un peso de encima”, y en este contexto presenta una nueva versión “La obesidad no viene sola”: Una invitación que busca visibilizar que la obesidad es una enfermedad crónica, compleja y multicausal que rara vez se presenta de forma aislada, acarreando múltiples impactos físicos y emocionales. Hablar con un profesional de la salud no significa reducir la obesidad a un número en la balanza ni buscar respuestas rápidas. Implica abrir un espacio seguro para revisar historia clínica, comorbilidades, salud metabólica, bienestar emocional, barreras de adherencia y alternativas de tratamiento integral. En una enfermedad atravesada por el estigma, esa conversación puede ser el primer paso para reemplazar el juicio por acompañamiento.

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