Manejar por carretera implica mucho más que avanzar y frenar. El tráfico, el calor y el estado del vehículo suelen exponer a errores que se repiten todo el año. Stefano Canepa, Sub gerente de Servicios Posventa Corporativa de Mitsubishi Motors Perú, detalla los descuidos más frecuentes que ve en ruta y cómo evitarlos.

FRENOS. En el tráfico pesado, el freno trabaja más de lo normal. Las pastillas gastadas o el líquido refrigerante vencido alargan la distancia de frenado, algo crítico en embotellamientos. Muchos accidentes leves ocurren porque el vehículo no responde como el conductor espera.

LLANTAS. Una presión incorrecta y el desgaste irregular de los neumáticos afectan la estabilidad, sobre todo a velocidad constante. En verano, el asfalto caliente eleva la temperatura del neumático y agrava cualquier falla previa. Revisar las llantas antes de salir evita vibraciones y pérdida de control.

COMBUSTIBLE. Viajar con el tanque justo es un error frecuente. El tráfico eleva el consumo y quedarse sin gasolina en plena vía genera riesgo y congestión. Canepa recomienda salir con al menos medio tanque, incluso para trayectos cortos.

REFRIGERACIÓN. El sobrecalentamiento es una de las principales causas de auxilio en carretera. Radiador sucio, poco refrigerante o ventilador defectuoso pasan desapercibidos hasta que el motor se detiene en plena fila bajo el sol.

DISTANCIA. Durante el tráfico lento, muchos conductores reducen la distancia pensando que no hay riesgo. Sin embargo, los choques por alcance ocurren a baja velocidad cuando el freno se pisa tarde o el conductor se distrae unos segundos.

VELOCIDAD. Circular al límite máximo sin considerar el flujo real de autos genera frenadas constantes. En la carretera, los cambios bruscos de velocidad son más peligrosos que ir rápido de forma sostenida.

ADELANTOS. En tramos congestionados, adelantar no suele ahorrar tiempo. Cambiar de carril repetidamente aumenta el riesgo de roces y choques laterales.

MAL HUMOR. El tráfico saca de quicio a cualquiera. Los sonidos de los claxons, el calor y las demoras hacen que muchos manejen agresivos. Mantener la calma, ventilar el auto y evitar discutir con otros conductores evita maniobras peligrosas.

Salir sin revisar frenos, llantas o el nivel de refrigerante es más común de lo que parece. Muchos auxilios en carretera se deben a fallas básicas que pudieron evitarse antes de salir.

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