El bienestar se ha ido instalando como una suma de decisiones diarias que conectan alimentación, cuidado de la piel y hábitos personales. Para Carla Insúa, gerente general de Oriflame Perú, lo que se elige cada día puede influir en la energía, el equilibrio del cuerpo y la forma en que se vive la rutina.

Fragancias

Las fragancias hoy se entienden como algo más que un aroma agradable. En el mercado actual se observa una mayor atención a su composición, al origen de los ingredientes y a certificaciones que respalden procesos más responsables, como el uso de alcohol de origen vegetal o insumos naturales. También pesan la duración sobre la piel y la sensación que dejan durante el día, más que una nota puntual.

Nutrición

El ritmo del día a día muchas veces deja poco espacio para comidas completas. En ese escenario, aparecen opciones que acompañan la alimentación diaria, como proteínas vegetales o suplementos que ayudan a cubrir lo que no siempre se alcanza con la dieta habitual. Batidos o fórmulas prácticas se integran como apoyo para mantener la energía durante la jornada.

Antioxidantes

El desgaste cotidiano del cuerpo ha puesto en primer plano el rol de los antioxidantes dentro del bienestar. Ingredientes como la astaxantina, los frutos rojos o extractos naturales se asocian al equilibrio celular y al apoyo frente al estrés oxidativo. Su presencia en la dieta se vincula con el cuidado del sistema inmunológico y el rendimiento diario.

Suplementos

Los suplementos forman parte de una alimentación que busca adaptarse a estilos de vida más exigentes. Minerales como magnesio, zinc o combinaciones con proteínas vegetales ayudan a cubrir necesidades específicas del organismo. Su incorporación responde a rutinas donde la alimentación diaria no siempre logra ser completamente equilibrada.

Piel

El cuidado de la piel se ha vuelto una rutina constante que acompaña el día a día. Activos como péptidos, niacinamida, vitamina C y retinol están presentes en fórmulas que buscan mejorar hidratación, textura y luminosidad. Su uso se adapta a las distintas etapas de la vida y a las necesidades de cada tipo de piel.

Hidratación

La hidratación es la base de cualquier rutina de cuidado facial. Mantener la piel hidratada ayuda a conservar su suavidad, elasticidad y resistencia frente a factores externos. Este paso cobra más fuerza cuando se mantiene de forma constante dentro del cuidado diario.

Rutina

Una rutina de cuidado funciona mejor cuando se sostiene en el tiempo. Pasos simples como limpieza, hidratación y el uso de activos específicos permiten acompañar a la piel de forma progresiva. Con constancia, la piel responde mejor y mantiene un aspecto más equilibrado a lo largo del tiempo.

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