No es un adiós definitivo. Cecilia Bracamonte no le pone punto final a su carrera artística, solo un punto aparte para iniciar otra etapa. Tiene 64 años de trayectoria y ha decidido bajarse de los grandes escenarios para dar paso a otra faceta, una con presentaciones más íntimas y la publicación de su libro de memorias, con sus más íntimas confesiones. Este 8 de noviembre dará su último megashow en el Gran Teatro Nacional. Todos están invitados.
- ¿Este concierto de despedida es un retiro de la música?
Claro que no. Yo no me puedo retirar de la música porque la música es mi vida. Me estoy retirando de los grandes escenarios porque es agotador: son meses y años de trabajo muy exigente. En escenarios más pequeños puedo dedicarme más a la interpretación, que es lo que me gusta, y tener a la gente cerca, en un ambiente más íntimo.
- ¿Entonces no es una despedida total?
No, también voy a estar grabando. Próximamente sale mi nueva producción donde arriesgo bastante, haciendo algo de jazz y versionando nuevas canciones desde una nueva propuesta.

- ¿Qué prefieres interpretar, boleros o valses?
A mí me gusta la música en general y los diferentes géneros. Trato siempre de ver mis virtudes en uno y mis defectos en el otro, evitando lo que no va con mi voz, porque no todas las voces son para todos los ritmos. Me gusta la música peruana, los boleros, las baladas y también el jazz, que es un género que quiero hacer más adelante.
- ¿Te arriesgas también con la cumbia o el reggaetón?
Estoy cantando cumbia también. Reggaetón o perreo no, tampoco nos vayamos a los extremos; conozco mis límites y mis dificultades.

- ¿Cómo una chica de 15 años se anima a subir al escenario e iniciar una carrera musical? En esa época había que pedir permiso a la mamá, las mujeres estaban más limitadas.
Yo no tuve ese problema porque mi madre y mi familia siempre me apoyaron. Fue a los 14 años que subí por primera vez a un escenario en una verbena en el parque de Monserrate, cerca de mi barrio, yo soy de Angaraes. La recepción del público fue muy bonita y al día siguiente me invitaron a Radio El Sol, donde transmitían “El sentir de los barrios”. Me gustó. Estuve como un año de aficionada, luego me aburrí y desaparecí un año, pero al volver comenzó la cosa en serio. Así ha sido mi carrera, ininterrumpida durante 64 años.
- Fuiste una de las primeras mujeres en subir al escenario con pantalón. ¿En qué otras cosas has roto esquemas?
De las otras cosas en las que he roto esquemas te vas a enterar a través de mi libro de memorias, que se llama igual que el concierto que estoy preparando: “Gracias por tanto”.
- ¿Cómo te animas a hacer estas memorias?
Tantos años de carrera me hicieron pensar en contarle a la gente no solo la parte del artista, sino del ser humano. Me hizo rememorar muchas cosas para llegar a un momento crucial de mi vida. Es un libro ligero, rico de leer y con fotos muy bonitas.

- ¿Vas a hablar de tus amores en ese libro?
Hablo de mis amores, pero no mucho, ni dándoles tanto protagonismo. El libro está enfocado en mí, en mi vida y en todo lo que tiene que ver con el canto.
- Se percibe que eres una mujer apasionada y que buscas la perfección en el escenario, desde tu vestuario hasta la forma de imponerte.
Me encanta que la gente lo perciba así. Ponerme un lindo vestido o estrenar un tema me da esa ilusión. Me gusta ser elegante y es algo que ha quedado grabado en el público.
- También tienes fama de tener un carácter fuerte e imponente. ¿Es así?
Han hecho un mito o una leyenda de eso. Una mujer sola, trabajando en este medio, necesita carácter para que no la minimicen, pero no soy malcriada ni de arranques feos. Con educación y respeto digo lo que siento y mi trato con los músicos siempre es dentro de la corrección.
- En estos 64 años de carrera, ¿te ha costado abrirte camino por el hecho de ser mujer?
Creo que eso era antes. En mis inicios no tuve rechazo por ser mujer; me enfoqué en lo mío y gracias a mi carácter no dejé que me impongan cosas o se me vengan encima. Mi carrera ha transcurrido bien y llena de recuerdos lindos.
- Hablemos del concierto del 8 de noviembre en el Gran Teatro Nacional, ¿nos puedes adelantar algo del show o de los invitados?
El Gran Teatro me ha dado grandes satisfacciones, pero toca decir adiós a los grandes escenarios. En el espectáculo va a haber de todo: un recorrido por mi trayectoria con boleros, valses y también un poco de jazz.

- Cuando interpretas parece que estás desilusionada del amor
Uno siempre canta mejor con desamor, favorece al artista. Pero yo estoy felizmente enamorada de la vida y del amor.
- ¿Te sientes profeta en tu tierra?
Sí, totalmente. He tenido un público maravilloso que siempre me ha esperado con mucho cariño y he recibido reconocimientos grandes, como ser profesora honoraria de la UPC, lo cual para mí es como mi Grammy. Quizás algún día se dé un homenaje hacia mí, sería lo único que falte, ya no hacerlo yo, sino que lo organicen para mí.
ALGO MÁS
“Gracias por tanto” es el nombre del espectáculo que dará Cecilia Bracamonte este 8 de noviermbre en el Gran Teatro Nacional.




