En 1965, inspirado por el vals peruano de Chabuca Granda y Luis Abanto Morales, a quienes conoció durante una visita a nuestro país, Armando Manzanero compuso “Adoro”, una de sus canciones más recordadas y un hito en su carrera que le dio fama mundial. El compositor la creó inicialmente siguiendo el sonido del vals criollo pero, al grabarla, la convirtió en una balada. Meses despúes, RCA Victor, uno de los sellos discográficos más importantes del mundo, la llevó a Europa, permitiendo que la obra se diera a conocer en países como Japón, Corea e Italia y consagrando a Manzanero como un portentoso cantautor.