Un presunto error humano, por el que cuatro personas están detenidas mientras se realizan las investigaciones, habría provocado el choque frontal entre dos trenes (autovagones) de las empresas PeruRail e Inca Rail, en el Cusco, con el saldo de un maquinista fallecido y más de 100 heridos.
El violento accidente entre dos trenes de las empresas PerúRail e Inca Rail, el martes, se registró en el kilómetro 82, en el sector Pampacachua, distrito de Ollantaytambo, provincia de Urubamba, mientras ambos trenes cubrían la ruta turística hacia el Parque Arqueológico Nacional de Machu Picchu.
El muerto es Roberto Cárdenas Loayza (61), maquinista de Inca Rail; en tanto 107 pasajeros (entre turistas nacionales y extranjeros, y lugareños del Cusco) resultaron heridos y algunos se vienen recuperando internados, porque la mayoría han sido dados de alta.
Pasajeros se quejaron por falta de atención, aunque PerúRail aseguró que se los trasladó y brindó alimentación.
Jerí presente
Ayer, junto a una comitiva de los ministerios de Comercio Exterior y Turismo y de Transportes y Comunicaciones, el presidente José Jerí visitó cinco clínicas y centros médicos en Cusco donde siguen atendidos algunos heridos.
El jefe de Estado se reunió con el gobernador regional, Werner Salcedo, el jefe de la Región Policial Cusco, general PNP Julio Becerra, así como con representantes del sector salud y del Ministerio Público, a fin de conocer los detalles operativos y de investigación posteriores al siniestro que se siguen bajo la hipótesis de los presuntos delitos de homicidio culposo y lesiones graves.
Detenidos
El general Becerra confirmó que cuatro personas se encuentran en calidad de detenidas (entre ellas trabajadores ferroviarios de PerúRail e Inca Rail), las mismas que son investigados por Fiscalía Provincial Mixta de Machu Picchu en coordinación con la Unidad Policial de Prevención e Investigación de Accidentes de Tránsito de la Policía Nacional del Perú.
¿Error humano?
La investigación fiscal y policial apunta a un error humano relacionado con la “desobediencia de ruta” o fallas en la comunicación de las señales de paso en una vía de carril único.
“De los dos pasajeros trasladados (que quedaron varados por el choque), aproximadamente 1300 eran turistas en servicios turísticos y 700 eran pasajeros locales que también necesitaban regresar a sus hogares”, precisó el gerente de Servicios Turísticos de PerúRail, Felipe Portocarrero.




