En nutrida procesión por las calles del Centro Histórico de Lima salió ayer el Señor de los Milagros, con su anda cargada por jóvenes integrantes de la hermandad del Cristo Morado.
A diferencia de las procesiones de octubre, que se iniciarán en un mes, en esta ocasión el traslado de la sagrada imagen no estuvo a cargo de veteranos hermanos, quienes fueron reemplazados por miembros del Grupo Infantil-Juvenil de la Hermandad del Señor de los Milagros de Nazarenas.
Misa y obispo
En la Basílica Catedral de Lima, el obispo auxiliar capitalino, monseñor Guillermo Elías, celebró la misa dominical con presencia de los hermanos y niños y jóvenes de la hermandad, quienes participaron de la celebración eucarística junto a sus padres y familiares.
“Cuando dos o más se ponen de acuerdo, el Padre concede lo pedido. La unidad en la fe es un canal poderoso de gracia. Las familias católicas que perseveran y oran juntas no sólo se mantienen unidas, sino que se convierten en fortaleza contra el pecado y la división”, manifestó el prelado en su homilía.
Rezos
Culminada la misa, la procesión inició su recorrido en torno a la Plaza de Armas y luego tomó el jirón Ica hasta cruzar la avenida Tacna y llegar tarde al jirón Chancay.
En el trayecto se rindió homenaje a las imágenes del Señor de los Milagros y de la Santísima Virgen de la Nube, en medio de rezos y pedidos de los fieles.
Morado y blanco
Las calles, que se vistieron de morado y blanco, sirvieron para que en la tradicional procesión fueran sobre todo niños, adolescentes y jóvenes quienes expresen su fe y devoción en el Cristo Morado.
Al igual que las procesiones de octubre, la de ayer domingo se transmitió en vivo por las redes sociales de la hermandad.




