Al aprovechar un resquicio legal para una “reelección encubierta”, el candidato a la alcaldía de Lima, Luis Rubio, presentó su renuncia irrevocable a su postulación y que, de ganar Renovación Popular (RP) las elecciones, Rafael López Aliaga vuelva a ser burgomaestre capitalino sin pasar al menos un período de haber ejercido el cargo.
Algunos hablan de “trampa” y “triquiñuela”, de aprovechar un resquicio de la ley electoral mal elaborada, tal como están haciendo otros alcaldes que ejercieron sus cargos desde enero de 2023 para buscar la alcaldía en enero de 2027.
Renuncia
“Estando mi candidatura (…) en estado de admitida, y por razones estrictamente personales, manifiesto mediante el presente documento mi renuncia irrevocable, de conformidad con lo dispuesto en el artículo 16 de la Ley 26864, Ley de Elecciones Municipales”, señaló Rubio por escrito al Jurado Electoral Especial (JEE) Lima Centro.
López Aliaga, quien será alcalde si RP gana los comicios del 4 de octubre, dijo que “especular los porqués” es “absurdo” e “infame”.
¿Algo se trama?
“No tengo autorización para dar detalles, pero (...) Lucho lo intentó, decidió dar batalla por Lima pero circunstancias muy personales le impiden continuar”, dijo.
Sobre el caso, la jurista Silvia Guevara refirió que, con esta “reelección encubierta”, López Aliaga será candidato a la alcaldía de Lima, siempre y cuando el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) acepte la renuncia de Rubio.
El exdirector del Registro de Organizaciones Políticas del JNE Fernando Rodríguez acotó que se está usando una “triquiñuela”, “trampa”, para acceder a un cargo en que la Constitución establece no puede haber reelección.
De otras 22 renuncias similares para que alcaldes en ejercicio desde 2023 postulen a la “reelección”, 11 ya han sido aceptadas.




