Además de su emplazamiento público al Jurado Nacional de Elecciones (JNE) para que anule las Elecciones Generales 2026, bajo amenaza de encabezar actos de insurgencia, el candidato presidencial por Renovación Popular, Rafael López-Aliaga, presentó ayer un recurso ante el máximo ente electoral para evitar que proclame al segundo en los comicios de primera vuelta.
Proclamado quien obtenga votos solo por debajo de la ganadora, Keiko Fujimori (Fuerza Popular), quedará habilitado para rivalizar con la lideresa fujimorista en la segunda vuelta electoral.
Avance del sombrero
Mientras Roberto Sánchez (Juntos por el Perú) lo superaba hasta ayer, por escaso margen, en el conteo oficial de votos de la Onpe, López-Aliaga solicitó la suspensión de la proclamación del segundo y tercer lugar y la aplicación de un mecanismo para “garantizar el voto” de los afectados al no poder sufragar por problemas en la instalación de sus mesas de sufragio.
Aunque en la continuación de la votación del lunes último se habilitó mesas para que sufraguen 53 mil personas que en Lima no pudieron hacerlo el domingo, López-Aliaga denunció la “afectación al derecho al voto” de más de 600 mil ciudadanos en Lima Metropolitana y pidió que puedan votar.
¿Deficiencias?
Según el candidato, ello se debió a “deficiencias operativas en el proceso electoral, incluyendo retrasos en la instalación de mesas y problemas logísticos”.
En el escrito enviado al JNE, el líder de Renovación Popular refirió que el domingo 12 de abril, múltiples mesas de sufragio en Lima Metropolitana no abrieron a las 7 de la mañana por falta de material electoral, mientras que “en numerosos locales” se retrasó hasta las 2 de la tarde en adelante, incluso hasta las 4.




