El resfriado es una enfermedad muy común causada por una infección viral. Las personas adultas suelen padecer de dos a cuatro episodios al año, mientras que los niños pueden presentar de seis a ocho. Por lo general, un resfriado es inofensivo, pero muy contagioso y dura aproximadamente una semana.

Los síntomas más frecuentes son congestión y secreción nasal, estornudos, tos, dolor de cabeza y garganta y malestar general. A diferencia de la gripe, el resfriado no provoca fiebre. Ten en cuenta que, durante un resfriado, la secreción nasal puede cambiar de color o volverse espesa.

Prevención

Abre las ventanas de tu casa para que entre aire puro y sol.

Utiliza un trapo húmedo para limpiar. De esa manera, no levantarás polvo.

Sacude la ropa de cama y los colchones fuera de la casa.

Cuando estornudes o tosas, cúbrete la boca con un pañuelo o el brazo, nunca con la mano.

Lávate bien las manos.

Si la madre está resfriada y está dando de lactar, nunca debe suspender la lactancia.

Remedios naturales

Para aliviar los síntomas, consuma caldos de verduras que incluyan apio, poro, zanahoria, cebolla y brócoli. Añade jugo de kion y ajo al final de la receta.

Gárgaras e infusiones

Para las gárgaras, utiliza coca, tara y limón.

Para preparar infusiones, puedes emplear mullaca, borraja, tomillo y salvia. Toma una taza tibia a las 10 a. m. y 6 p. m.

Despejar la congestión

Si la mucosidad es seca, espesa o pegajosa, mezcla ½ cucharadita de sal con ½ taza de agua tibia. Aplica 2 gotas en cada fosa nasal.