¡Habla, sobrino! A nadie le cae mal un feriado para descansar, pasear o pegarse una escapadita. Uno sale con la familia, se mete su viajecito o simplemente duerme hasta tarde. El detalle es que en el Perú ya tenemos hartos días libres, con 16 feriados al año.
La cosa cambia según dónde caiga el feriado. Si toca martes, miércoles o jueves, te parte la semana y ahí fábricas, obras y otras actividades pierden más. En cambio, si cae lunes o viernes, se arma el puente y sectores como turismo, restaurantes y hoteles pueden sacarle provecho. Ojo, igual hay un costo para la economía, pero el golpe es menor.
Entonces, sobrino, la discusión no debería ser entre chambear o descansar. La cosa está en ordenar mejor el calendario. Una opción es mover al lunes los feriados que caen entre martes y jueves, armando fines de semana largos sin cortar la semana a la mitad. Así gana el turismo, descansamos tranquilos y la chamba sigue caminando.




