¡Sobrino! La celebración por los 491 años de Lima estuvo de rompe y raja. Mientras bailamos al ritmo de los valses criollos y saboreamos los manjares de nuestra gastronomía -que ya es orgullo mundial-, la otra cara de la ciudad sigue arrastrando más de un problema.

Sí, tenemos motivos para brindar: la inflación cerró en 1.5% en 2025, la más baja en ocho años. Eso se traduce en menos presión para el bolsillo para cubrir los gastos del hogar. También subió el ingreso promedio de los trabajadores a S/1,984.

Pero ojo, sobrino, no todo es jarana. La pobreza en Lima se duplicó desde 2019, y hoy hay 2.8 millones de limeños en esa situación. El tráfico sigue siendo un infierno, y perdemos 198 horas al año atascados. Y ni te cuento de la inseguridad, que es algo que leemos todos los días en los periódicos.

Si vamos a celebrar, que sea con los pies en la tierra. Porque no basta con soplar las velitas si seguimos con los mismos males de siempre. ¡Lima merece más, sobrino!

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