“Antes de agradecerle a Dios quiero decir: ¡ICE fuera!”, exclamó el cantante puertorriqueño Bad Bunny al recibir, en Estados Unidos, el Grammy 2026 en la categoría mejor álbum de música urbana por su exitaso universal “Debí Tirar Más Fotos”.
Su mensaje contra los abusos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) recibió estruendosos aplausos del público, pero sobre todo a la distancia de quienes defienden los derechos humanos de quienes son perseguidos o atacados por la administración de Donald Trump, incluidos estadounidense que han muerto por las balas de los agentes del ICE.
Bad Bunny, cuyo verdadero nombre es Benito Antonio Martínez Ocasio, es el primer artista en la historia en recibir un Grammy por un disco que no sea en inglés, en este caso totalmente en castellano.
Grande, Bad Bunny
Y dio, en tono pausado, tranquilo y muy claro, el gran discurso de la noche: “Antes de darle las gracias a Dios, debo decir: fuera ICE”.
Ahí, el Crypto.com Arena de Los Ángeles se tumbó de aplausos y vítores al cantante. Él, tranquilo, siguió: “No somos salvajes, no somos animales, no somos aliens. Somos humanos. Somos americanos”.
Amor, no odio
Con el público en pie, Bad Bunny siguió: “Quiero decirle a la gente que no odien estos días. Que no se contaminen. El odio es más poderoso con más odio. Lo único más poderoso que el odio es el amor. Por favor, tenemos que ser diferentes. Si luchamos, tenemos que hacerlo con amor. Nosotros no les odiamos. Amamos a nuestra gente, amamos a nuestras familias, y ese es el modo de hacerlo”.
Y terminó con: “Gracias. Gracias, Dios. Y gracias a la Academia”.




